Instituciones públicas de distintos ámbitos y territorios del país presentaron propuestas para abordar problemas que afectan la calidad, el alcance y la eficiencia de los servicios públicos a través de investigación, desarrollo tecnológico e innovación abierta.

La convocatoria Desafíos Públicos con Alto Impacto Ciudadano 2026, impulsada por el Programa de Innovación en Servicios Públicos de ANII, cerró con 50 propuestas recibidas, de las cuales 49 resultaron elegibles. 

Las postulaciones abarcan una amplia diversidad de áreas de la gestión pública, con desafíos vinculados a ambiente y gestión del agua, movilidad y seguridad vial, salud, educación, inclusión y discapacidad, seguridad, infraestructura, atención ciudadana, producción, turismo, cultura, gestión territorial y transformación digital, entre otros.

Esta diversidad también se refleja en el territorio. Además de organismos con alcance nacional, se recibieron propuestas provenientes de intendencias de Maldonado, Canelones, Montevideo, Salto, Paysandú, Durazno, Cerro Largo, Flores, San José y Rivera, poniendo sobre la mesa necesidades y oportunidades de innovación presentes en diferentes puntos del país. 

La respuesta a la convocatoria evidencia el interés de las instituciones públicas por explorar nuevas formas de abordar problemas que impactan en las personas y mejorar los servicios que brindan, recurriendo para ello a capacidades que pueden encontrarse también fuera de las propias organizaciones.

Innovar comienza por definir el problema

Una de las características centrales de la convocatoria es que las instituciones no debían presentar una solución, sino identificar y definir con precisión un problema público, establecer una meta y dimensionar el impacto que su resolución podría generar sobre la población afectada. Los desafíos planteados, además, debían requerir investigación y desarrollo (I+D) y/o desarrollo tecnológico para poder ser resueltos.

Este enfoque parte de una premisa: antes de buscar una tecnología o desarrollar una solución, es necesario comprender en profundidad el problema que se quiere resolver. A partir de allí, la innovación abierta permite conectar las necesidades del sector público con capacidades provenientes de empresas, academia y organizaciones del ecosistema de I+D+i. Ese es el propósito de la herramienta dentro del Programa de Innovación en Servicios Públicos de ANII.

¿Qué sucede ahora?

Las 49 propuestas elegibles pasarán por un proceso de evaluación técnica a cargo del Comité Técnico Externo de Evaluación y Seguimiento del Programa de Innovación en Servicios Públicos (CESIP).

Las instituciones cuyos desafíos resulten seleccionados accederán a un proceso de innovación abierta para profundizar los problemas planteados y diseñar posteriormente convocatorias orientadas a la búsqueda de soluciones. 

En una etapa posterior, se realizarán llamados para seleccionar equipos que desarrollen prototipos de solución. Los proyectos seleccionados podrán alcanzar un presupuesto de hasta UYU 5.000.000, con un aporte de ANII de hasta el 80 %, con un máximo de UYU 4.000.000, mientras que los equipos solucionadores deberán aportar al menos el 20 % restante. 

Las 50 propuestas recibidas constituyen así una muestra de la diversidad de problemas que las instituciones públicas buscan abordar y de las oportunidades existentes para conectar esas necesidades con conocimiento, tecnología y nuevas capacidades que permitan mejorar los servicios públicos y generar impacto en la ciudadanía.

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